Saturday, December 03, 2005

Les presento a algunos de mis amigos


Se ven algo estudiosos, pero no se lo crean...
Son bromas, los aprecio mucho

Thursday, December 01, 2005

La eterna alegría de Mario Benedetti

Ya sabemos que Mario Benedetti nunca va a cambiar y Dios ¡cómo se lo agradecemos!

Siempre va a ser necesaria una persona con el don de burlarse de las cosas que la mayoría de la gente ve como grandes problemas. La narrativa jocosa y la poesía sarcástica de Benedetti saldrán al rescate cuando la vida quiera parecer más complicada y difícil de lo que en realidad es.
Contagiesen de la alegría de Mario Benedetti, lean este poema y sonrían:

Síndrome
Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles

Para leer más poemas...

Un poco de Borges



Sólo para aquellos que aman la obra y el estilo de Borges
y quieren saber quién es él en realidad...
Suerte la de los locos, pues sólo nosotros podemos entenderlo...
Jorge Luis Borges. El hacedor (fragmento)
" Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografia del siglo xviii, las etimologias, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Seria exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas paginas válidas, .pero esas paginas no me pueden salvar, quizá porque to bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por to demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mi podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser pledra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mi (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologias del arrabal a los juegos con el tiempo y con to infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Asi mi vida es una fuga y todo to pierdo y todo es del olvido, o del otro. No sé cuál de los dos escribe esta página. "

El Poder de la Palabra
Barcelona - Nueva York

Siete palabras


¿Y quién dijo que siempre hay que seguir las reglas establecidas? ¿quién puede quitarle a una mente creativa el derecho de innovar?
Nadie, sin duda. Y eso lo sabía muy bien Augusto Monterroso cuando escribió el cuento más corto de su obra, y por cierto, el más corto que existe en el mundo hasta la fecha.

Aquí lo tienen: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí"
Y eso es todo. Siete palabras.

Y con eso basta, porque no es necesaria la verborrea cuando se quiere decir algo profundo.
Con siete palabras Monterroso traslada al lector a un mundo prehistórico lleno de bestias gigantes y de cazadores nómadas. El cazador y el cazado. La lucha por la sobreviviencia. La fuerza contra el ingenio.

Siete palabras fueron suficientes para abrir un mundo.
Si este cuento cumple con los requisitos establecidos: todo cuento debe llevar introducción, nudo y desenlace bla, bla, bla...; no lo sé y tampoco me interesa averiguarlo.

Cuenta con el principal requisito de toda obra narrativa: despertar la imaginación.